top of page

El futuro de los semiconductores en España: Estrategia, Oportunidades y Retos

  • mgarcia9626
  • 25 mar
  • 3 Min. de lectura

Expertos europeos coinciden en que el futuro del sector pasa por aumentar la inversión, reforzar el diseño de chips, mejorar el escalado empresarial y asegurar una cadena de valor completa para competir en el mercado global.


La Mesa 2 del Foro Europeo de Innovación y Emprendimiento abordó el papel estratégico de los semiconductores como elemento clave para la autonomía tecnológica, la competitividad industrial y el liderazgo global de Europa. Representantes del ámbito institucional, financiero e industrial coincidieron en que el continente dispone de una base sólida en investigación y capacidades tecnológicas, pero necesita acelerar la inversión, mejorar el escalado de las empresas y reforzar toda la cadena de valor para responder a un mercado cada vez más exigente.


El moderador, Christoph Luykx, responsable de relaciones institucionales en imec Europe, abrió el debate señalando que la cadena de suministro de semiconductores es una de las más complejas del mundo, lo que obliga a coordinar a numerosos actores —desde el diseño hasta la fabricación— para garantizar su funcionamiento. Subrayó que uno de los grandes retos para Europa es conectar mejor la industria con la demanda real y asegurar que el próximo marco presupuestario europeo disponga de financiación suficiente para sostener proyectos de gran escala y largo plazo.


Por parte de la Comisión Europea, Pierre Chastanet, director de la Unidad de Fotónica y Microelectrónica, destacó que Europa cuenta con una de las mejores bases de investigación y desarrollo del mundo, pero advirtió de que esto no es suficiente si no se traduce en capacidad industrial. En este sentido, insistió en la necesidad de reforzar el diseño de chips, considerado uno de los puntos críticos para la autonomía estratégica, y anunció nuevas iniciativas para fortalecer el ecosistema, entre ellas el desarrollo de una futura plataforma europea de diseño que facilite a empresas y centros de investigación el acceso a herramientas avanzadas y reduzca la dependencia tecnológica externa.



Desde el Parlamento Europeo, Elena Sancho Murillo subrayó que los semiconductores son un elemento central para la autonomía estratégica de la Unión Europea, especialmente en un contexto geopolítico marcado por la competencia tecnológica global. Defendió la necesidad de aumentar la capacidad de producción dentro de Europa, impulsar la formación de talento especializado y reforzar la conexión entre investigación e industria, evitando que los desarrollos científicos se queden en el laboratorio sin llegar al mercado. También destacó que la política industrial europea debe garantizar estabilidad regulatoria y apoyo sostenido a largo plazo.



El CEO de Semidynamics, Roger Espasa, puso el foco en uno de los puntos débiles del ecosistema europeo: el escalado. Según explicó, Europa funciona de manera excelente en las fases iniciales de innovación, pero encuentra dificultades cuando las empresas necesitan crecer, atraer inversión y competir globalmente. Alertó sobre la escasez de capital riesgo especializado y defendió la importancia de reforzar el modelo fabless, que permite diseñar chips en Europa aunque la fabricación se realice en otras regiones, como una vía realista para ganar peso en la cadena de valor.


En la misma línea, Eduard Puig, CEO de IDEADED, señaló que Europa debe ser más ambiciosa en el desarrollo de nuevas arquitecturas y materiales, ámbitos en los que todavía existe margen para liderar la innovación. Destacó que la resiliencia del ecosistema depende de cubrir toda la cadena de valor, desde la investigación y el diseño hasta la fabricación, el empaquetado y la comercialización. A su juicio, la competitividad europea dependerá de la capacidad de coordinar todos estos elementos y de apostar por tecnologías propias en lugar de depender de soluciones externas.



Desde la perspectiva financiera, Andres Gavira, ingeniero principal en el Banco Europeo de Inversiones, explicó que uno de los objetivos prioritarios de la financiación pública europea es cerrar el llamado “valle de la muerte”, el periodo comprendido entre los niveles de madurez tecnológica TRL 5 y TRL 9, donde muchos proyectos innovadores no consiguen llegar al mercado. Señaló que el BEI está trabajando para apoyar tanto grandes proyectos industriales como pymes innovadoras, asegurando financiación a lo largo de toda la cadena de valor y facilitando que las tecnologías desarrolladas en Europa puedan convertirse en productos competitivos.


El debate concluyó con un consenso claro entre los participantes: Europa cuenta con el conocimiento, la capacidad industrial y los instrumentos necesarios para liderar el sector de los semiconductores, pero debe acelerar la inversión, reforzar el diseño y el escalado empresarial, y alinear mejor la oferta tecnológica con la demanda industrial para competir con éxito en un entorno global cada vez más exigente.

 
 
 

Comentarios


logo Ametic
bottom of page